viernes, 16 de febrero de 2018

Westmalle Dubbel


Cuenta su historia: "La abadía trapense de Westmalle (oficialmente llamado Abdij Onze-Lieve-Vrouw van het Heilig Hart van Jezus) fue fundada el 6 de junio de 1794, pero la comunidad no fue elevada al rango de abadía trapense hasta el 22 de abril de 1836. Martinus Dom, el primer abad, decidió que la abadía iba a elaborar su propia cerveza, y la primera cerveza fue elaborada en el 1 de agosto de 1836 y la primera fue bebida el 10 de diciembre de 1836. Los primeros cerveceros fueron el padre Bonaventura Hermans y Albericus Kemps. La primera cerveza fue descrito como la ligera en alcohol y más bien dulce.​ Por el año 1856, los monjes añadieron una segunda cerveza: el primera cerveza fuerte de color marrón. Esta cerveza tostada considerada hoy en día como la primera dubel (dubbel, en holandés). La dubbel actual se deriva a partir de una receta elaborada por primera vez en 1926. Las ventas a nivel local comenzaron en 1856, y la venta más antigua registrada tuvo lugar el 1 de enero de 1861. La cervecería se amplió y reconstruyó en el año 1865, siguiendo los modelos marcados por los trapistas de la localidad de Forges (cerca de Chimay). El padre Ignacio van Ham se unió al equipo de fabricación de cerveza. La comercialización y venta a los distribuidores comenzó en 1921. En 1933 se construyó una nueva fábrica de cerveza y en 1934 la fábrica de cerveza elaborada una pale ale fuerte de 9.5% alc. vol dándole el nombre tripel, lo que se considera el primer uso moderno del nombre. La fábrica de cerveza fue remodelada en 1991. Actualmente cuenta con una capacidad de embotellado de 45.000 botellas por hora, y una producción anual de 120.000 hl (en 2004).​
La mayoría de los trabajadores en la fábrica de cerveza no son monjes, sino personal secular de fuera del monasterio. Hay un total de 22 monjes y 40 de personal externo".


Cerveza trapense de color marrón rojizo, cuenta  con una fermentación secundaria dentro de la botella. La corona de espuma  es cremosa y de perdurabilidad media. En nariz, se percibe un aroma de malta especial y algo a frutal. En boca, el sabor es a la vez sabroso y complejo, frutal y especiada, con un retrogusto amargo bien balanceado que se disfruta.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Paulaner Münchner Hell





Según nos cuenta wikipedia: "El nombre de la cervecería tiene sus raíces en la Orden de los Mínimos (Paulaner Orden en alemán), una orden religiosa fundada por San Francisco de Paula en Neuhauser Straße, Múnich en el S. XVII. El logo actual de las cervezas Paulaner muestra un retrato del santo.

Los monjes de la Orden de los Mínimos elaboraban para sí mismos su propia cerveza desde 1634. La cerveza Paulaner original, que los monjes ofrecían durante los días de fiesta, era una Bockbier, una variedad muy fuerte de cerveza que consiguió rápidamente una cierta notoriedad en los locales de Múnich.

En 1799 la Abadía de Kloster fue reconvertida en prisión, y su cervecería adquirida por el maestro cervecero Franz Xaver Zacherl, quien, desde 1813 continuaría desde allí la tradición de los antiguos monjes paolanos elaborando una Starkbier que llevaba el nombre Salvator. En 1861 se inauguraron las Bodegas Salvator,2​ en Nockerberg, que en 1928 se fusionaría con la Gebrüder Thomas Bierbrauerei de Múnich para formar la nueva Paulaner Salvator Thomas Bräu. En 1994 el nombre de la cervecera fue transformado en Paulaner Brauerei AG, para establecerse definitivamente en el actual Paulaner GmbH und Co. KG en 19993"

A la vista, presenta una tonalidad dorada, transparente, con una cabeza de espuma blanca, aireada y efímera. En nariz, presenta un aroma maltoso, de tendencia dulce, se perciben notas de caramelo, dejos frutales, levemente sensaciones a  levadura y herbáceo ligero. En boca, la primera sensacion es maltosa, con recuerdos dulces, con notas acarameladas, se perciben trazas frutales maduras, cierto y un retrogusto amargo muy leve de tonos herbáceos. El cuerpo no es muy denso, resulta bastante agradable, y la carbonatación es ligera..

viernes, 9 de febrero de 2018

El Dragón Verde Stout


Al servirla se observa un color negro claro, con algún reflejo grana, la misma genera una corona de espuma baja y de corta perdurabilidad. En nariz, presenta un aroma con notas a malta y cereales tostados. Ya en el paladar, de su sabor señalamos que. es ligera, centrada y sin tendencias a lo dulce ni amargo, bien balanceada. Es una negra bien refrescante, 

jueves, 8 de febrero de 2018

Me Pateó La Burra


La primera impresión que recibimos a la hora de servirla es un color anaranjado con brillos rojizos, la misma genera una buena corona de espuma blanca algo aireada , la cual va perdiendo intensidad de forma gradual hasta quedar un mínimo hilo. Por su parte presenta un aroma similar al alcohol y a fruta madura. El sabor es fuerte, y de ahí viene el cambio de nombre de: me echó la burra por me pateó la burra, y es que el porcentaje de su graduación alcoholica es del 11%.  En un primer momento puede parecer dulce, pero en realidad genera una bocanada caliente, no tanto como una Oranjeboom, pero que recorre desde el paladar hasta la garganta, dejando secuelas si se la toma con prisa.  Analizando el gusto es moderado medio con tendencias a lo amargo, pero esa graduación de 11 vol de alcohol queda como marca final del retrogusto. Finalmente decir que la efervescencia parece justa y su cuerpo adecuando para su estilo.

La opinión es bastante similar a la de una Oranjeboom 12, a tal punto, que podrimas decir que es la mima cerveza con un chorrito de agua. 

martes, 6 de febrero de 2018

Don Piri Scotch


De una tonalidad entre grana y cobre, la misma genera una buena corona de espuma aireada y de corta perdurabilidad. En nariz se la siente floral y a ciruelas. En boca, presenta un muy buen sabor a maltas, con un dejo dulzón del caramelizado propio de las maltas tostadas. Tiene un cuerpo ligero y una efervescencia adecuada.

Grolsch Blond


Podemos decir que es una rubia bien balanceada entre lo dulce y lo amargo, entre lo ligera y lo cremosa, entre lo refrescante y lo sabrosa. La verdad, es una rubia que sorprende, es suave, podríamos definiría como una cerveza mexicana con sabor a cerveza. En el aspecto visual, es algo palida pero genera una buena cabeza de espuma, en nariz es neutra, extremadamente tenue el aroma a lúpulo, pese a tener cuatro variedades. En boca, es muy bebible, el 4% de alcohol le sienta perfecto, ayudando que no sea para nada ácida.